ACODA afianza su compromiso con las personas afectadas de ataxias

La asociación, compuesta por 76 personas afectadas de ataxias y familiares de las mismas, presenta su memoria de actividades 2021 reclamando a las administraciones mayores recursos económicos hacia las ataxias.

La Asociación Cordobesa de Ataxias (ACODA) afrontó 2021 con responsabilidad. Si bien los efectos de la pandemia agudizaron sus necesidades, la organización lideró una batida de propuestas que marcaron con éxito las demandas de las personas asociadas. Su ámbito de actuación es provincial, ya que la población atendida se encuentra distribuida tanto en la capital como en los pueblos de la provincia de Córdoba.

La entidad está asociada a la Federación Provincial de Asociaciones de Personas con Discapacidad Física y Orgánica de Córdoba (FEPAMIC), quien le cede un despacho dentro de sus instalaciones para atender tanto a las personas afectadas como a los familiares de las mismas o personas interesadas en ellas. De igual manera, en el edificio de María Montessori s/n, se centran también en representar y defender los derechos del colectivo, centrando su labor en proporcionar la atención precisa y mejorar la calidad de vida para promocionar la autonomía personal e inclusión en todos los niveles.

En el transcurso del año pasado, abordaron las necesidades específicas de las personas afectadas por los distintos tipos de ataxias con una actuación integral que tiende al fomento de la capacitación personal y social. En definitiva, esta estrategia con el fin de garantizar una atención social especializada, coordinada y de calidad desarrolla programas de autonomía personal y mejora de la calidad de vida.

Los procesos degenerativos que acontecen a la ataxia siguen su curso e, incluso, se han acelerado tras la crisis sanitaria. “Constituimos una red de apoyo imprescindible a la Administración”, Antonio Emilio Navajas, presidente de ACODA. De ahí que, “reclamamos una mayor ayuda por su parte”.

La crisis económica acaecida tras la COVID-19 provocó una reducción de subvenciones por parte de las obras sociales y organismos públicos. Ante esta situación, y conociendo las necesidades del tejido asociativo, “Fepamic ofrece soluciones a las dificultades añadidas que, como consecuencia de la pandemia, viven entidades como ACODA”, explica José Luis Llergo, secretario de la Federación.

La ataxia, una enfermedad rara desconocida

La ataxia es un deterioro en la coordinación del movimiento muscular o a una enfermedad degenerativa del sistema nervioso de cuantas cursan con tal síntoma. Las personas diagnosticadas viven en una situación de dependencia extrema al no poder realizar actividades de la vida diaria sin ayuda de otra persona. A su vez, la ataxia conlleva un proceso de vida que representa una pérdida en el equilibrio vital de las personas afectadas, de su familia y de su entorno social, siendo progresiva y altamente discapacitante.