Biodanza y discapacidad, primeros pasos en Fepamic

Danzas, poesías, gestos y movimientos que convidan a ser plenos de sentido, que nos proporcionan salir de la mecanicidad impuesta

Sesión de biodanza en el salón de actos de Fepamic.

La importancia de la danza (del francés que significa movimiento integrado) desde los principios del hombre en rituales religiosos, sociales o guerreros es indiscutible. Sus efectos por tanto también habrán de estar demostrados con la contundencia de lo que persiste milenios. La danza aparece en los acontecimientos vitales más importantes como las uniones de hombre mujer, las cosechas, los nacimientos y las muertes de los hombres.

Podríamos preguntar a los ejércitos norteamericanos sobre los poderes catárticos de las danzas guerreras Siux, Comanches, Cheyennes, arapahoes y Kiowas, que forzaron acuerdos como el de Fort Laramie en 1868.

En los años 30 y 40, tendentes a corrientes expresionistas europeas de principios del XX, aparecen las pioneras americanas Dance Movement Therapy y la argentina María Fux, creadoras de las primeras practicas con sordomudos y síndrome de Down.

En 1968 aparece la Psicodanza que posteriormente se llamará Biodanza, evoluciones de la danzaterapia desarrollada por Rolando Toro Araneda, poeta, docente e investigador de la Expresión del Inconsciente y sobre Estados de expansión de la conciencia.

Biodanza es un sistema de integración humana, renovación orgánica, reeducación afectiva y reaprendizaje de las funciones originarias de vida. Su metodología consiste en inducir vivencias integradoras por medio de la música, del canto, del movimiento y de situaciones de encuentro en grupo.

Los usuarios la Residencia de Fepamic están iniciando la experiencia de la Biodanza. Antonio López Rodríguez, Facilitador de Biodanza por la (International Biocentric Foundation), ha comenzado a trabajar con Raquel Osuna, terapeuta de la residencia. El objetivo es integrar esta disciplina en el programa de actividades interdisciplinares  del centro.

Según Raquel, en un primer momento la Biodanza ha tenido una aceptación muy buena, ya que a pesar de ser una actividad muy novedosa y diferente a lo que hasta ahora los usuarios estaban acostumbrados a realizar,  ha sido acogida con gran éxito entre los residentes del centro llegando a tener grupos amplios de usuarios, de 15 a 20.
Para mí lo más sorprendente es que los usuarios terminan la actividad con una sonrisa dibujada en su rostro, sólo por eso… ya es beneficiosa.

Semanalmente  se valora la sesión realizada tanto por los usuarios como por los profesionales del centro que acuden de manera alterna a la actividad, ya que de ésta disciplina todos podemos aprender puesto que abarca todos los ámbitos de la persona, físico, social, psicológico, emocional, etc.

Para Antonio López, la Biodanza es un sistema de reeducación afectiva, su trabajo es la afectividad que promueve la integración de percepción, del cuidado de uno mismo y del otro. Danzas, poesías, gestos y movimiento que convidan a ser plenos de sentido, que nos proporciona salir de la mecanicidad impuesta, y entrar en la plenitud donde el encuentro humano es lo primordial para la revelación de nuestra entidad.

Biodanza en el mundo: https://www.biodanza.org/es/

Biodanza en Córdoba https://biodanzamezquita.blogspot.com.es/