Entrevista: SARA RODRÍGUEZ PÉREZ vicepresidenta de Fepamic

-El esfuerzo debe ser compartido y se deben cumplir todas las normativas-
-Tenemos proyectos de inversión que nos gustaría ejecutar, pero con la incertidumbre nos cuesta-
-Las administraciones deben establecer un marco estable de las normativas-

MOTIVADA Sara Rodríguez Pérez, vicepresidenta de Fepamic, en la residencia donde trabaja.

RAFAEL CASTRO

Sara Rodríguez Pérez, vicepresidenta de Fepamic y directora de la residencia de gravemente afectados de dicha Federación Provincial de Asociaciones de Personas con Discapacidad de Córdoba.

 –¿Cuántas personas trabajan en Fepamic y cuál es vuestro fin?

–La misión de Fepamic es trabajar por el colectivo: Personas con discapacidad física, orgánica y sensorial de la provincia de Córdoba.

Fepamic es una federación de asociaciones, cada una con su problemática y su patología.

 –¿Qué problemas tienen?

–La salud y la accesibilidad, pero el empleo es un factor común, ya que sin él todo lo demás es negativo.

Con empleo, lo demás repercute de forma positiva.

 –¿De qué manera comenzó Fepamic en la actividad empresarial?

–Contando con una bolsa de trabajo en la que la persona que nunca ha tenido una oportunidad o tengan dificultades de formación la tenga. Desde Fepamic acudimos a las administraciones a ver de qué manera podemos dar respuesta.

–¿Qué perfiles tienen en las bolsas de empleo?

Desde nuestros comienzos, hace treinta años, nos hemos ido adaptando a nuestro colectivo creando determinadas actividades.

Si vemos un nicho en el que podemos contratar a varias personas, las formamos y vamos avanzando.

–¿Qué actividades tienen actualmente y de qué manera repercuten en vuestros asociados?

–Contamos con cinco centros especiales de empleo. La fórmula que utilizamos es de empleo protegido.

En la actualidad estamos unos 540 trabajadores entre todas las actividades en las que estamos inmersos, que van desde la Dependencia –que cumple una doble misión: atender a las personas con discapacidad a través de personal con discapacidad–; así como la de limpieza de vehículos, destrucción de archivos, limpieza viaria, eliminación de barreras, transporte adaptado, monitores en los colegios para niños con atenciones especiales, unidad de día, residencia de mayores y elaboración de comida de quinta gama.

–¿Cuál es vuestra filosofía de trabajo en este sentido?

–Hacer eficientes nuestras instalaciones y nuestro personal. Una vez que lo tenemos cualificado y formado, ese valor añadido que hemos ido consiguiendo con el tiempo devolvérselo a la sociedad.

Si al mismo tiempo nos ayuda a aportar un beneficio en el propio colectivo, mejor.

–¿Qué obstáculos se están encontrando desde las administraciones públicas?

–Nosotros siempre decimos que no hacen falta inventar normativas nuevas porque las normativas están todas sobre la mesa.

Simplemente queremos que se cumplan. Cuando hablamos de que se cumpla la cuota de reserva, que está regulada desde hace muchos años, hay que decir que no existe un seguimiento para controlarla. ¿Cómo vamos a reclamarle a la Administración si

ella misma lo incumple? La cuota de reserva está regulada y no se cumple. Por tanto, otras problemáticas que nos encontramos son la incertidumbre que genera el no cumplirse las normativas, y no sucede nada porque hay que seguir trabajando. Es fácil detectarlas.

Si queremos generar una nueva actividad no podemos porque las ayudas se han retrasado en pago. Recientemente hemos estado un tiempo sin normativas.

Han desaparecido ayudas de parte de esas normativas que incentivaban el empleo estable y de calidad, que es lo que siempre buscamos en Fepamic.

Una de las ayudas que han desaparecido es para los puestos indefinidos, por lo que muchos centros especiales de empleo no tienen recursos para ello, con lo que se produce mucha temporalidad y esa no es nuestra intención.

Nosotros pedimos que el esfuerzo sea compartido y se cumpla la normativa. También pedimos que se nos conozcan por nuestras experiencias y labor diaria.

–¿Tienen proyectos para este año?

–Tanto para el 2016 como para el 2017 estamos con la incertidumbre de relanzarnos o no.

Ahora mismo tenemos una complicación en la residencia. Nos dijeron que había demanda, que había cola de espera y que ampliáramos la residencia. Hicimos una obra de 2 millones de euros, pagamos una hipoteca por ello y están vacías las 40 plazas. Ese es un coste que hay que seguir sumando y al final repercute en la calidad del servicio.

–¿Cómo ve el futuro de Fepamic a nivel de empleo?

–En Fepamic siempre pensamos en las personas que están en la bolsa de trabajo. Tenemos proyectos de inversión que nos gustaría ejecutar, pero muchas veces por esa incertidumbre a la que me refiero nos cuesta lanzarnos para no arriesgar lo conseguido.

Con todo, nosotros no podemos pararnos porque si las administraciones no van de nuestra mano, vemos que la respuesta social no se producirá. Estamos esperanzados. Nos gustaría insuflar esa motivación a las personas que están en esa bolsa de trabajo porque hay personas que llevan más de 10 o 15 años y nunca han tenido una oportunidad. Tenemos muchas ideas en la cabeza para poder implantarlas y nos gustaría poder decirles que no tiren la toalla.

 –¿Y de qué manera se lo dicen?

–Sobre todo diciéndole a las administraciones que se establezca un marco estable de las normativas que podamos hacer previsiones a futuros. No vamos a hacer grandes inversiones pero sí nos gustaría realizar algún proyecto importante, sobre todo porque creemos que es el momento de poder dar el salto. Pero vamos, parados no nos quedaremos.