Las claves de futuro para las ONGs, que tendrán que adaptarse con nuevas estrategias para sobrevivir

PwC, ESADE y Obra Social La Caixa analizan el pasado 2008 a 2012, y proponen las estrategias de futuro 2013 a 2016 basadas en los escenarios más probables

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Numerosos gráficos, entrevistas con los agentes, datos macroeconómicos y un extenso número de cifras nos dan un mapa clarificador de lo ocurrido en los anteriores años y plantean los retos  que se presentan bajo los escenarios Optimista, Base, Pesimista y Percepción del sector.

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Las previsiones de futuro apuntan a que, aunque exista una recuperación a medio plazo, bajo ningún escenario se alcanzarían los niveles de financiación previos a 2012 y podrían producirse caídas respecto a 2011 de hasta el 20% o incluso el 30% según la percepción del sector.

La financiación pública que tiene mayores posibilidades de mantenerse será la europea, que estará sujeta a mayor competencia y complejidad: la reducción del resto de vías de financiación pública generará una importante presión competitiva sobre la financiación del FSE que tradicionalmente no ha ejecutado la totalidad de su presupuesto debido a:

-La falta de interés al existir otras vías de financiación.
-Su carácter de cofinanciación.
-Su mayor complejidad burocrática.

Las opciones de crecimiento para las entidades serán por tanto las asociadas al sector privado. Este cambio en la financiación tendrá importantes implicaciones y obligará a un cambio en el sector:

-De receptor de fondos a agente activo en la búsqueda de financiación mayoritariamente privada: la caída de la financiación pública obligará a las entidades a buscar nuevas formas de atraer financiación privada.
-De auditoría de gastos y facturas a medición de resultados: el cambio del perfil del financiador implicará que la justificación de fondos dejará de basarse en facturas para pasar a pivotar sobre la medición de resultados.
-De entidades independientes a entidades en colaboración: la presión financiera obligará a ceder importancia al actual sentimiento de identidad de las entidades, rompiendo así la una de las principales barreras para la colaboración, compartición de recursos y fusiones entre entidades.
-De entidades dedicadas íntegramente a actividades de no atención a un predominio de entidades dedicadas a la atención directa: la sensibilización con la crisis económica llevará a una priorización de las actividades de atención directa por parte de los financiadores frente al resto y por tanto, a que entidades antes dedicadas a advocacy o investigación transformen su cartera de servicios hacia una mayor atención directa.